La ampliación del Prado y sus daños

El proyecto

José María Aznar va a protagonizar una iniciativa contra el Patrimonio Nacional, nada más llegar a la Presidencia, de suma importancia. La operación conocida como la ampliación del Museo del Prado va a tener dos damnificados: el barrio del los Jerónimos y el Museo del Ejército.

Fue presentada a la opinión pública, como una necesidad de espacio para exponer las pinturas almacenadas en los sótanos de la pinacoteca. Una vez terminada el director Zugaza en un arranque de sinceridad, que bien podría haber tenido antes de iniciarse la misma, señalaba que “no sabía qué utilización dar a la antigua sede del Museo del Ejército”.

el-cubo-de-moneoLos ladrillos del cubo de Moneo en los Jerónimos, se erigen con una palmaria falta de sensibilidad artística, y lo que es peor aún, soslayando la ley del Patrimonio que protege el monumento. Tampoco se tiene en cuenta la opinión mayoritariamente contraria de los vecinos del barrio, ni de arquitectos y urbanistas como Foster o Lamela que son ajenos al sustancioso negocio que supone la obra para aquellos que están bien conectados con el Patronato del Prado.

En lugar de planificar un crecimiento armónico, sin dañar el entorno o a otros sectores de nuestra cultura, como hubiera sido ampliar por el subsuelo del jardín Botánico. De manera similar a como se amplió el museo de Bruselas o el Louvre. Se optó por la peor solución practicar el canibalismo artístico y laminar dos joyas de nuestro patrimonio. Todo ello sin reparar en gastos, para la mayor gloria y vanidad de unos políticos cuya incultura solo es superada por su incompetencia.

La Justificación

Sala del Museo en Madrid 2A falta de espacio expositivo, para el Museo del Prado, era preciso presentar una razón constructiva que justificara el traslado del Museo del Ejército de su sede. La recuperación del Salón de Reinos, del palacio del Buen Retiro, fue la idea propuesta. Para ello Aznar contó con la inestimable colaboración de dos prestigiosos hispanistas: J.Brown y J.H. Elliott.

Ambos en un ejercicio de arqueología palaciega, basándose en el relato del comerciante inglés Robert Bargrave que lo visitó en el invierto de 1954 – 55, establecen la hipótesis de la existencia de una balconada interior que circunvalaba todo el Salón y permitía la celebración de obras teatrales, dándole así a la estancia una doble utilización: salón del trono por el día, y corral de comedias por la noche, algo similar a “Belle de Jour”. Esta “recuperación” fue recibida de manera entusiasta por el Gobierno, con Miguel Ángel Cortés oficiando de ponente.

Existen numerosos elementos que permiten rechazar la hipótesis anterior:

  • No es plausible que el salón del trono sea utilizado como teatro, cuando sabemos la existencia de una estancia as hoc, el coliseo, a pocos metros y dentro del palacio “los reyes se entretienen en el Buen Retiro oyendo las comedias en el coliseo” (Pellicer, Avisos históricos Semanario Erudito 1640).
  • Tampoco era el Buen Retiro una construcción que tuviera falta de espacio y esa doble utilización iba contra la etiqueta y protocolo de la Casa de Borgoña y si se tiene en cuenta el comportamiento de la época en esas representaciones “en la cazuela de las mujeres han echado entre ellas ratones en cajas… y las damas se entretenían tirando huevos plateados llenos de agua de olor…” (Pellicer Op. Cit.)
  • La existencia de una balconada hubiera reducido el Salón de Reinos en lugar de engrandecerlo y la circulación de personas no hubiera sido posible a causa de la etiqueta (cubiertos ante el Rey solo los Grandes de España y por encima de él, nadie).
  • Los cuadros de Zurbarán no cabrían en el espacio existente entre balcones y ventanas si se añade una balconada interna.
  • “Los reyes estaban en la eminencia de las puertas” (Manuel Gallegos, Silva topográfica 1637), es decir sobre las puertas y no junto a ellas como les coloca Brown y Elliott, para poder poner su balconada.
  • Brown y Elliott justifican que Bargrave en su relato no haga mención de las pinturas del Salón “porque en invierno éstas solían sustituirse por tapices en los palacios españoles”. No obstante, si se continua con el relato “se ve que hay otra larga galería con gran copia de pinturas”. Por ello es difícil de aceptar, que siendo el principal motivo decorativo del Salón de Reinos los retratos reales, las pinturas de batalla y los trabajos de Hércules de Zurbarán; fueran sustituidos por tapices en invierno y no ocurriese lo mismo con otras estancias menos representativas del palacio. Sería renunciar la mitad del año al mensaje subliminal que se quería trasmitir a los embajadores y enviados extranjeros a través de las pinturas.  Objetivo principal del Conde-Duque y como lo realizó Velázquez al decorar el Salón.
  • Antonio Ponz en su obra Viaje de España (1793), en la parte dedicada a los Reales Sitios no hace ninguna mención a la balconada siendo por otra parte un relato pormenorizado y meticuloso de todo aquello que es reseñable en los diferentes palacios. Tampoco Gallegos (1637), Conca (1797), Mesonero Romanos (1867), Elías Tormo (1912), Marañón (1940), y Pantorba (1955) encontramos la menor referencia a la balconada interior.
  • El conde de Maule en su obra Viaje por España, Francia e Italia (1812), describe con detalle el Salón de Reinos en la época que lo visitó, 1812, se llamaba Sala de Cortes al encontrarse entonces el Salón del Trono en el palacio de Oriente. No menciona ninguna balconada interior en dicho espacio, aunque más adelante al hablar del teatro de palacio (coliseo) dice textualmente “la platea es de bastante extensión, circuida de cinco órdenes de palco, con su balaustrada, doradas”. No es lógico que describa con todo detalle las balaustradas de un teatro, cuya existencia es normal, para pasar por alto “otra” en el antiguo Salón del Trono, cuya construcción hubiera sido completamente novedosa.

Todos estos autores reseñan meticulosamente el palacio de Buen Retiro, y sus testimonios además de coincidir entre sí, coinciden también con las principales fuentes del siglo XVII que poseemos: Manuel Gallegos y J. Pellicer. Testimonios que están en consonancia con la costumbre en la construcción de los palacios en España y la etiqueta borgoñona de uso en la corte. EN resumen, todas ellas son más fiables que el relato de un comerciante inglés, en el que se basan Brown y Elliott para sustentar su hipótesis. Lo más sorprendente, es que los elementos indicados estaban al alcance de estos autores si se hubieran molestado lo más mínimo en buscarlos.

La recuperación del Salón de Reinos supondría una inversión cuantiosa en un proyecto con escaso valor cultural, aunque sí curioso. Por un lado sería preciso trasladar varias pinturas desde el Museo del Prado: 6 de Velázquez (los 5 reales y la rendición de Breda), los 11 de Zurbarán, 2 de Leonardo, 1 de Pereda, 1 de Mayno, 3 de Carducho, 1 de Castello y 1 de Cajés.

Todas las pinturas fueron pintadas para dar una impresión de conjunto, pues lo importante era el mensaje político, no su contemplación singular. Por ello la parte inferior de los cuadros de batalla y de los trabajos de Hércules están por encima del dintel de las puertas. Si se coloca la balconada propuesta por ambos autores, los cuadros bajan y su contemplación es acorde a nuestra época, pero no con la ideada con Velázquez en el siglo XVII. Aquí reside la curiosidad del proyecto, construyendo la balconada interna se logra la contemplación singular de las pinturas, aunque construyendo el Salón de Reinos que nunca existió.

Un Poco de Historia

El museo a pesar de su denominación no es propiedad del Ejército de Tierra, sino que como todos los museos nacionales sus titularidad pertenece al pueblo español.

Fue el primer museo nacional que se fundó en España en 1803. Ocupó unas estancias del palacio de Monteleón, colindante con el parque de Artillería.

Cinco años después, el 2 de mayo, los soldados allí destinados se unirían al pueblo de Madrid para enfrentarse a las tropas napoleónicas de ocupación. La mayor parte de ellos sucumbirían en el intento, los restantes serían fusilados al día siguiente en las tapia del Retiro. Este solo hecho lo hace único. Es el único museo existente en el mundo, que con su personal y sus fondos se ha enfrentado a un invasor. No obstante su importancia cultural no radica únicamente en este retazo de nuestra historia sino en la calidad de los fondos que posee, más de 33.000.

En 1813 tiene lugar la huida de España del rey José I y en su equipaje traslada a Francia el mayor expolio cometido contra nuestro patrimonio cultural de toda nuestra historia. Un año después el museo será instalado en el palacio de Buenavista, antigua residencia de Godoy. El general Espartero, después del abrazo de Vergara decide instalarse allí y los fondos del museo se colocaron en la crujía norte del palacio de Buen Retiro. Era lo único que quedaba en pie, además del Casín y la iglesia de los Jerónimos, después del paso de los franceses por Madrid y de utilizar como cuadras para la caballería de Murat el palacio que el Conde-Duque ofreció a Felipe IV

La formación, consolidación y crecimiento del museo tiene lugar en el siglo más difícil de nuestra historia, en las condiciones más adversas que imaginarse puedan. En cien años, España atraviesa por: tres guerras civiles, cuatro abdicaciones, un derrocamiento, una república, dos instauraciones monárquicas, dos restauraciones borbónicas, siete constituciones, dos invasiones extranjeras, la pérdida del imperio americano y de oriente, una guerra con EEUU, cuatro regencias y numerosos pronunciamientos militares.

Catálogo impresionante de inestabilidad política que obliga a rendir testimonio de admiración a todos aquellos que con su trabajo lo hicieron posible y que fueron capaces de salvaguardar y legarnos un Patrimonio Histórico de incalculable valor. Cuya conservación y transmisión a las sucesivas generaciones nos corresponde, ineludiblemente, hoy a nosotros.

Al poseer este museo el carácter y contenido de la historia general de España, su sede natural es la capital de la nación. Además existe otra razón y es que llevaba en ella más de 200 años y los museos no son circos para trasladarlos de ciudad en ciudad. Hasta la fecha nadie ha dado una razón cultural que justifique su traslado. Había otras opciones para incrementar el espacio del museo del Prado y el proyecto para la “recuperación” del Salón de Reinos, como he demostrado más arriba se sustentaba en una falsedad, eso sí avalada por dos prestigiosos hispanistas a quienes el Consejo de Ministros condecoró por si consejo con dos Grandes Cruces. Lo que cobraron lo desconozco. Por todo ello, creo que sería justo darle al señor Aznar el segundo puesto en la lista de expoliadores de nuestro Patrimonio Nacional, que hemos tenido a lo largo de nuestra historia, justo detrás del rey José I.

El Traslado

ihycm-2834-b-gExiste un aforismo que señala que el traslado de un museo equivale a la mitad de un incendio. Contemplando lo sucedido con la Tizona, con la colección de Medinaceli, con la hoploteca y con la colección de artillería; no puede tildarse de exagerado el aforismo anterior.

Nadie ha dado una razón plausible que justifique el traslado a Toledo, ni de su ubicación en el Alcázar. El único dato que poseo es que el alcalde de Toledo en la época era también compañero de estudios de Aznar. Según pasan los años parece confirmarse que el que después sería Presidente del Gobierno, en su juventud iba con malas compañías.

El Alcázar de Toledo ya tenía su propio museo de historia militar, además del pequeño museo en torno al asedio que sufrió en los inicios de la última guerra civil.

La decisión del traslado es, en mi opinión, un error que presenta múltiples aspectos:

  • El urbanístico. la obra de ampliación ha desvirtuado el espacio de la plaza de Zocodover. Toledo es patrimonio de la humanidad, concedido por UNESCO, al igual que en Madrid con el barrio de los Jerónimos se ha vulnerado la legislación que protege a la ciudad de obras que no estén debidamente avaladas. Las autoridades municipales y autonómicas, de ambas ciudades, han prestado su colaboración entusiasta a estos dos desafueros.
  • El arqueológico. Al removerse yacimientos celtas, romanos, visigodos, musulmanes y cristianos de una manera nada ortodoxa.
  • La económica. Al situar a gran parte del museo en el subsuelo del Alcázar y pegado al cauce del Tajo, será necesario invertir una gran cantidad de recursos para conservar unos fondos, que en su mayor parte son metálicos o textiles. Una elección por encima del suelo y alejada del río hubiera sido más idónea.
  • La política. Ubicar el principal museo de la historia de España en uno de los edificios más emblemáticos, de uno de los bandos contendientes de la última guerra civil, todavía no superada, provocará rechazo. Un museo de historia debe aspirar a ser un lugar de encuentro, no de confrontación.
  • La museológica. En su sede anterior las piezas expuestas eran unas 27.000, en Toledo son 6500 y los criterios expositivos no son didácticos, sino estéticos.

Si se hubieran utilizado adecuadamente los magníficos yacimientos arqueológicos encontrados en el Alcázar. Podría haberse ideado un museo sobre la evolución cultural de la península ibérica, a partir de las diferentes técnicas de fortificación que poseían las civilizaciones que pasaron por Toledo. Ese museo de nueva planta y concepción, sí hubiera enriquecido el patrimonio toledano y nacional en lugar de deteriorarlo.

La salida del Museo del Ejército de Madrid ha significado privar al eje Prado Recoletos de un patrimonio que tiene desde hace más de 200 años, y lo que es peor dividir unas colecciones y perder unos fondos que son insustituibles. Además su nueva ubicación causará un efecto negativo y perdurable sobre la percepción que algunos ciudadanos tienen de sus Fuerzas Armadas.

Diego Camacho López-Escobar

 

 

Ya está disponible el primer libro de la Asociación donde se relata en detalle El Expolio del Museo del Ejército

 

Vamos a tener la suerte de contar con presentaciones del libro y mesas redondas próximamente:

Mesa Redonda: Presidencia, introducción, resumen sobre los fondos del museo y finalización, Juan Antonio Sánchez, General de Brigada DEM, ex-Director del Museo; resumen histórico, Gabriel Rodríguez, Coronel DEM; resumen jurídico, Pedro Rey, Coronel y Abogado; presentación del libro, José María Manrique, Coronel DEM.

Fecha: Miércoles 15 a las 18:30.

Lugar: en Hermandad de la Legión, C/ San Nicolás,11, puerta lateral.

Duración prevista: 50 minutos.  

 

anuncio libro 3El Museo del Ejército, heredero del Real Museo de Artillería, el tercero más antiguo de España y que combatió con sus cañones el 2 de Mayo de 1808,  existió en Madrid desde su creación en 1803 hasta el año 2005 en que fue materialmente deshecho con la excusa de su totalmente inconveniente traslado a un Alcázar de Toledo ocupado en parte importante por la Biblioteca de la Comunidad y necesitado de ingentes, costosas y difícilmente legales obras. Y decimos legales porque, sobre que la orden de traslado no apareció en ningún BOE, se hizo en contra del pronunciamiento de la Real Academia de la Historia y vulnerando la ley de Patrimonio, la carta de Toledo-Washington, y las opiniones de la UNESCO, ICOMOS (Consejo Internacional de Monumentos y Sitios), entre otras cosas,  por el daño que iba a suponer al edificio histórico del Alcázar.

Además, en Toledo se exponen solo la mitad de los fondos que podían admirar con anterioridad al traslado, por lo que, si recordamos que uno de los pretextos aducidos para el desalojo del Museo de su sede de Madrid era que en el Alcázar se iba a cuadruplicar su superficie expositiva, resulta que, una vez más, la mentira tiene las patas cortas. Al expolio del Museo de Madrid y su Sección Delegada en Toledo, se ha unido la del “Museo del Asedio”, borrando prácticamente la Gesta del Alcázar. Así se ha privado al pueblo español  del testimonio de lo que ha sido su verdadera Historia. Según el diario El País (de 19-VII-2010), el costo total de la operación ha sido 101’4 millones €, mayor que la ampliación del Reina Sofía (92 M€).

Esta es la cabal historia del Museo, o mejor, de los museos del Ejército, con sus grandezas y sus miserias.

La Asociación de Amigos del Museo del Ejército de Madrid interpuso dos recursos contencioso-administrativos y ha luchado, y lucha, por su reintegración, si quiera parcial, a Madrid. Por ello, como colofón de nuestro trabajo,  hacemos un llamamiento al Gobierno, a la Comunidad y Ayuntamiento de Madrid, para que en la centenaria y hoy abandonada sede del Museo, se agrupe una parte significativa de sus piezas para  que puedan ser conocidas especialmente por los españoles más jóvenes.

 

Detalles del libro:

Autor: Asociación Amigos del Museo del Ejército en Madrid.

80 Páginas a todo color. 150 ilustraciones. Precio  12’00 €.

Encuadernación: Rústica (50 ejemplares en cartoné). Dimensiones: 24×17 cm. Peso: 0’2 kg.

ISBN: 978-84-16200-12-2. Idioma: español.

Editorial Galland Books: C/ Estación, 41 – 47004 Valladolid· Tfn.: 983 116 527/ 983 290 774.

Contactar: http://www.aresenyalius.com/contactar.html · Tiendas con libros de Galland Books.

Asociación Amigos del Museo del E. en Madrid: C/Romero Robledo 12, 6º B.- 28008 MADRID.

Tfn.: 91 543 17 86. www.amigosmuseoejercitomadrid.com, amigosmuseoejercitomadrid@gmail.com.

Desastre y Ruina por Imprevisión. Traslado del Museo del Ejército

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Concurren en el traslado del Museo del Ejército al Alcázar de Toledo, además de una agresión a nuestro patrimonio histórico, una serie concatenada de disparates que han supuesto un despilfarro económico, y que terminará, si Dios no lo impide, con la destrucción de fondos históricos irremplazables, amén del daño infligido al  edificio histórico del Alcázar.

Hechos previos al traslado:

El día 21 de junio de 1994, la Ministra Dª. Carmen Alborch, compareció ante la Comisión de Cultura del Congreso, solicitando, por si fuera necesario por si fuera necesario ampliar el Museo del Prado, el ala norte del Palacio del Buen Retiro, ocupado por Museo del Ejército.

Para buscar una sede, acorde con la importancia de sus fondos, al Museo del Ejército, se crea una “Comisión de Estudio y Preparación de una Posible Nueva Sede”, que no llegó a reunirse.

Con el cambio de Gobierno, el nuevo Presidente de Gobierno; Sr. Aznar decide, sin consulta alguna a los órganos especializados, trasladar el Museo del Ejército al Alcázar de Toledo. Traslado que ya intentaron y desistieron de ello, sin duda tras recibir informes desfavorables,  los Generales Primo de Rivera y Franco, en 1929 y 1965 respectivamente.

Esta es la primera imprevisión, origen de todas las demás y del despilfarro económico, que ha sido, y sigue siendo, el traslado del Museo del Ejército al Alcázar de Toledo, como confirmamos a continuación.

Ordenado, de forma personal, por el propio Presidente Aznar, convencido de que el mayor volumen aparente del Alcázar, era suficiente para permitir, en condiciones ventajosas, la instalación de los fondos del Museo, se procede de forma inmediata  al estudio de la nueva Sede, con el resultado desfavorable por una serie de circunstancias descritas por el Coronel  Ingeniero Politécnico Rocabert Bielsa, de la forma siguiente:

Con respecto a la superficie, hay que decir que aunque el volumen aparente del Alcázar es enorme, tiene en su interior un gran patio de armas rectangular  con claustro, que resta superficie utilizable. Además, de las tres plantas que dispone el edificio sobre rasante, la se encuentra cedida  a la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha para biblioteca pública. Por otra parte el sótano y semisótano, tienen una accesibilidad problemática y el espacio está muy compartimentado. Finalmente la singular tipología del edificio, con gran altura de techos, enormes escaleras, zaguanes, disminuye aún mas la superficie disponible del mismo.

Por la falta de espacio se formó un grupo de trabajo en el que participó el autor del artículo, que llega a la conclusión de que el edificio histórico era insuficiente, por lo que era necesario buscar nuevos espacios arquitectónicos, que se obtendrían mediante la construcción de un edificio de nueva planta, bajo la explanada de la fachada norte del Alcázar, todo ello a pesar de que, al determinar la naturaleza y formación del subsuelo, mediante sondeos y penetraciones dinámicas, el Ministerio de Educación  Cultura y Deportes realizó una cata arqueológica  donde descubrieron restos de cierta importancia. Dejando el Alcázar para exposición permanente y el nuevo edificio para el resto del programa.

Este, a mi entender, es el motivo que, en las dos ocasiones anteriores, hizo desistir a los Generales Primo de Rivera y Franco, pero no en este caso, como, a continuación, como cantan los resultados.

Esta es la segunda imprevisión, de consecuencias desastrosas, por coste y resultados, como se verá claramente de todo lo que sigue.

Continúa el Coronel Rocabert, en la parte del artículo que llama “EMPEZABAN LAS DIFICULTADES”, contando que se organizo el trabajo en dos fases:

Primera Fase; que consistía en la preparación del edificio histórico, para Exposición Permanente.

Segunda Fase;  construcción del edifico de nueva planta, bajo la explanada norte.

Alcázar de Toledo. Museo del Ejército

(Es de valorar en este momento, que aun no se había desarrollado el discurso histórico de Nuevo Museo y, por lo tanto el Programa Museográfico, documento que ha de ser base para la contratación del proyecto de diseño, que se contrató a principios de 2005 (Teniente Coronel Guerrero Acosta, Revista Ejército de mayo de 2007, La nueva exposición del Museo de Ejército). Enorme vació (nueva imprevisión), que permaneció hasta muy avanzadas las obras, como el mismo autor reconoce, al manifestar que al comprometerse, el equipo que se hizo cargo de ello, en el año 2003, las obras del proyecto arquitectónico estaban muy avanzadas. Lo ratifica el General Zorzo Ferrer en la Resista MILITARES nº 73 de octubre de 2005. El Programa Museográfico se entregó en 2007.)

Se empezó por la segunda fase, por cuestiones económicas o de oportunidad, seguimos con el Coronel Rocabert, “EMPEZABAN LAS DIFICULTADES”, por lo tanto empiezan a excavar en la fachada norte del Alcázar, y aparecen todo tipo de restos arqueológicos de gran valor arquitectónico, por lo que hubo que cambiar el emplazamiento del Edificio de Nueva Planta, redactando un nuevo proyecto, que consistió en trasladarlo hacia el oeste, dejando la zona de restos fuera de la edificación, al tiempo que se protegió de la intemperie por una gran losa, que constituyó el suelo de la antigua explanada norte, soportada por una retícula de pilares de 8×8 m. El nuevo proyecto proponía una excavación de 28m a 6m, al pie del Torreón nordeste.

(Debo comentar en este momento que:

Como ya se dijo, en el estudio del terreno se habían encontrado restos de cierta importancia.

El edificio de nueva planta de la explanada Norte, quedaba bajo rasante sin afectar al aspecto externo del Alcázar.

En su nuevo emplazamiento, donde la fachada del Alcázar queda diecinueve metros por debajo de la explanada norte, queda como un edificio adosado al histórico, como una agresión arquitectónica, denunciada ante la UNESCO.

Este error, que se debe considerar de bulto, acarrea nuevos gastos y dilaciones en la obra, que nos relata el propio Coronel Rocabert)

En el nuevo emplazamiento, tras nuevos estudios y proyecto, vuelve a aparecer restos importantes, que  han quedado a la vista del público mediante una estructura con metacrilato, todo con los mismos problemas y dilaciones.)

Pero los problemas aumentan al empezar, la primera fase siempre siguiendo al autor del escrito, diciendo: La ejecución de esta obra fue muy dificultosa. Por una parte el vecino de arriba (la biblioteca de la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha) exigía que las obras no afectaran al normal funcionamiento de su actividad, cosa difícil de conseguir cuando, entre otras actuaciones, el proyecto contemplaba la demolición y nueva construcción de los tres núcleos de escaleras. Protegidas que accedían hasta su planta y servían para asegurar la evacuación en caso de incendios, la construcción de un nuevo acceso y la construcción de un nuevo forjado para ubicar sobre él la recepción de la Biblioteca…, manteniendo las seguridades de evacuación, y contra incendios, para hasta 500 visitantes diarios.

La tipología del edificio, conserva partes originales, que requirieron la presencia permanente de un equipo de arqueólogos, por lo que frecuentemente se suspendieron las obras, buscando soluciones a los problemas que constantemente se planteaban. Dice el autor: Las soluciones técnicas que proponía el proyecto, en ocasiones,  eran difíciles de llevar a la práctica. Unas veces, por falta de información sobre el comportamiento de los materiales que constituían el edificio; otras por las sorpresas que se producían al descubrir en ocasiones aljibes, cuevas, galerías o elementos constructivos desconcertantes.

Conclusión: El proyecto arquitectónico, que inicialmente fue de 4.000.000.000 de Pts, para el Edificio de Nueva Planta y 2.000.000.000 de Pts. para la preparación del Alcázar, pasa a ser, según la versión oficial, de 51.383.783,16 € abonados por el Ministerio de Cultura y 12.511.723,08€ abonados por Defensa. Consultadas fuentes expertas en la materia, de forma oficiosa, calculan que el importe real es tres veces mayor que el reconocido, hay que agregar a esto los gasto de almacenamiento de fondos, en los sótanos de la Escuela Politécnica, y gastos de traslado que no conocemos y relaciono aparte.

Como al principio se ha dicho, todo empezó, como previsión, por si el Museo del Prado necesitaba nuevos espacios, por lo que es notable que, después de todo lo descrito, después de desaparecer el Museo del Asedio del Alcázar, y tener desperdigados o en Almacenes visitables, la mayor parte de los fondos del Museo del Ejército, el Ala Norte del Palacio del Buen Retiro, Sede que fue de nuestro Museo, se encuentra desocupada y en situación de abandono.

Coronel Pedro Rey

Museo del Ejército (Quién te ha visto y quién te ve)

La práctica totalidad de la sociedad española, en sus diversos sectores, se mostró en todo momento contraria al traslado del Museo del Ejército. Se consideraba como el mayor atentado cultural de los últimos tiempos y se acumulaban muchas y poderosas razones en favor de prolongar su permanencia en Madrid, donde era uno de los tres mejores museos militares del mundo,  el primero de ellos, sin duda, en al menos cuatro de sus más famosas colecciones. Así lo describía en un artículo el General Alvarez Carballa, en valioso testimonio, por sustentarlo el mejor conocedor tanto del Alcázar Toledo como del Museo del Ejército, del que a la sazón era  Director, y a cuya orden se acometían por entonces los preparativos de desmontaje y embalaje, para el traslado del Museo, que al año siguiente (2005), cerraría su puertas al  público en Madrid:

“Se trata de un Museo con una extraordinaria riqueza de fondos, que, especialmente en aspectos como Artillería antigua, armas blancas y de fuego, colecciones como la armería de Medinaceli, o piezas como la Tizona del Cid o la espada jineta de Boabdil, y otras muchas, que harían interminable su relación, le hacen uno de los mejores del mundo. Por otra parte escenarios como el famoso Salón de Reinos, son por sí mismos piezas de Museo, y el conjunto de continente y contenido, la presencia de gloriosas Banderas y de recuerdos entrañables de nuestra Historia, ha conmovido a generaciones de visitantes que han tenido ocasión de contemplarlos. Y, desde un punto de vista museológico, se trata de un Museo de los llamados románticos (“MILITARIA”, Revista de cultura militar, nº 18, año 2004, pág. 89).

Sin causa para remover el Museo, y sin otra razón: a) para quien dio la orden de traslado que su propio criterio y capricho personal, y b) para quienes la ejecutaron, que la obediencia debida, se esperaba que, una vez en el digno y glorioso Alcázar, el Museo cumpliese  su sagrado cometido. La dolorosa y triste realidad ha sido muy otra, según describe, con su indudable autoridad, el Coronel D. J. Luis Isabel:

“Son escasos los retratos que ofrecen datos sobre los personajes que representan y lo mismo sucede con otras piezas. ¿Dónde se habla de las gestas gloriosas de nuestro Ejército, de sus victorias y derrotas en los campos de batalla, de los hechos heroicos protagonizados por nuestros soldados, de sus sacrificios y abnegación? ¿Dónde aparece el homenaje a nuestros héroes, la casi totalidad de ellos ocultos para siempre? El hecho de que se trate de un museo estatal no obliga a darle el mismo trato y sistema expositivo que el de otros museos de igual carácter. Un museo de este tipo debe saber mostrar las glorias del Ejército para que los españoles  que lo visiten se sientan orgullosos de él, y esto, siento decirlo, no se ha logrado o, lo que es peor, no se ha pretendido”. (ATENEA, nº 40 Octubre 2012, pág. 78).

Por su parte, el General Alvarez Carballa, ocho años después de su elogioso artículo sobre el Museo en su sede del Salón de Reinos,  manifiesta en una reciente entrevista:

“Un museo militar tiene que ser capaz de crear un clima, un ambiente, una emoción, de forma que, sin faltar al rigor científico o a la Historia, el visitante salga poco menos que dando Vivas a España. Me parece que no se ha conseguido. Echo en falta lo que podemos llamar emoción y, en otro orden de cosas, destacar los valores propios del Alcázar. (“MILITARES”, 96, Julio 2012, pág. 11)

Museo del Ejército, nuestro orgullo, quién te ha visto y quién te ve.

 

Alfredo García de Moya.

Octubre 2012.

Seguimos en la brecha por la defensa del Museo del Ejército de Madrid (parte 2)

[Continuación de la parte 1]

El cinco de abril de 2010 se nos emplazó, por diez días, para  presentar escrito de alegaciones, trámite que fue evacuado en tiempo y forma, el día 21 de abril. Remitiéndose el expediente,  para el mismo trámite, al Abogado del Estado, mediante 26 de abril del que se nos dio traslado del día 25 de mayo.

Durante el plazo concedido a la parte demandada, (extraña la dilación en tiempo de los hechos que, a continuación, se relatan), el día 19 de mayo de 2010 se publica el Real Decreto 636/2010 de 14 de mayo, en el que, en su párrafo cuarto dice: Finalmente, por acuerdo del Consejo de Ministros en su reunión  de 26 de julio de 1996. se dispuso  que el Palacio del Buen Retiro y su Salón de Reinos se destinasen a la ampliación  del Museo del Prado, y que el Museo del Ejército  se trasladase al Alcázar de Toledo….  

El Real decreto y la frase antes transcrita, fueron el fundamento de las conclusiones de Abogado del Estado, por lo que, teniendo constancia oficial de la inexistencia de acuerdo alguno, del Consejo de Ministros, sobre el traslado, unido a la certeza de que el día 26 de julio de 1996 no hubo tal Reunión del Consejo. Tras pedir una explicación al Ministerio de la Presidencia, que no tuvo respuesta, la Asociación interpuso querella por falsedad en documento público, contra la Sra. Vicepresidenta del Gobierno, que, con fundamento en el valor normativo del Real Decreto, fue inadmitida.

En el BOE del día 23 de octubre, se publica corrección de errores, en el que se modifica el Párrafo trascrito, para, de forma imprecisa, dejarlo como sigue: Finalmente se dispuso, lo cual nos dio la razón en cuanto a la inexistencia de la Decisión del Consejo de Ministros, pero convierte la falsedad, en que incurría el Real Decreto, en un simple error, que, sin embargo, deja sin fundamento legal el traslado. Hay coincidencia cronológica entre la corrección de errores y la inadmisión de la querella.

Al quedar el RD (en lo que al traslado se refiere) sin fundamento legal, interpusimos Recurso Contencioso-Administrativo, ante El Tribunal Supremo, pidiendo su nulidad en todo lo que se refería a la legitimación del cambio de Sede del Museo, que, como ya se dijo, era el fundamento de las conclusiones del Abogado del Estado, ante nuestra demanda en la Audiencia Nacional. Al tiempo de interponer  la demanda ante el Supremo, se solicitó, a la Audiencia Nacional, la suspensión del trámite de dictar sentencia, en tanto no se hubiese pronunciado el Alto Tribunal.

El estado actual de los recursos es el siguiente:

Audiencia Nacional. Pendiente de fijar fecha para votación y fallo.

Tribunal Supremo: Fijada fecha, para el mes de septiembre, para votación y fallo.

Aclaración de fechas: El art. 64.2 de la Ley Ritual determina que, el plazo para formular alegaciones será de diez días sucesivos para los demandantes y demandados,  nuestro escrito de conclusiones tiene entrada en la Sala el día 21 de abril, el Real Decreto se publica el 19 de mayo. Se nos comunica, el 25 de mayo, escrito de 26 de abril, que da trámite a las conclusiones del Abogado del Estado, que, emitidas el día 11 de junio, lo recogen como fundamento de su contenido.

Concentramos, actualmente, nuestra actividad  en la obtención de datos sobre el traslado, sus costes y consecuencias, daños sufridos por los fondos y costos de mantenimiento del Nuevo Museo.

AAMEM

Seguimos en la brecha por la defensa del Museo del Ejército de Madrid (parte 1)

Dadas las circunstancias que rodean el traslado del Museo al Alcázar de Toledo, y dado el tiempo transcurrido desde su inauguración, se hace necesario poner en conocimiento de nuestros socios, colaboradores y amigos, cual es la actitud y actividad que, contra el desatino que consideramos el traslado, venimos manteniendo.

Empezaremos por hacer un pequeño resumen de las actuaciones, para llegar al estado actual de los Recursos emprendidos, que son dos como ya se dirá, y que, una vez explicada la petición que contienen y los motivos que las fundamentan, pasaremos a  dar conocimiento de la situación en que se encuentran.

Como saben, iniciamos nuestra lucha, en vía administrativa desde que tuvimos conocimiento de la intención de trasladar nuestro Museo,  por si la Sede era necesaria al Museo del Prado, para una posible ampliación del mismo, lo que es el origen de todo el Traslado, que ha durado quince años, con la esperanza puesta en que, con el cambio de Gobierno por el del Partido Popular, quedase sin efecto la idea del traslado.

Al hacerse cargo del gobierno el Presidente D. José María Aznar, nuestras esperanzas se vieron frustradas, al decidir el Sr. Presidente, de una forma bastante extraña y con omisión de los trámites de consulta de los Órganos al efecto, decidió el traslado al Alcázar de Toledo.

Tras los trámites correspondientes, el recurso en vía Administrativa, fue desestimado por resolución de 10 de enero de 2007, por lo que  se procedió a presentar Recurso Contencioso-Administrativo, ante la Sala correspondiente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que lo admitió a trámite. La demanda se formalizo el día nueve de diciembre de 2008.

Tras practicarse la prueba que, propuesta por esta parte, fue admitida, el Tribunal Superior de Justicia se inhibió en favor de la Audiencia Nacional, cuya Sala de lo Contencioso-Administrativo se hizo cargo del expediente.

[Continuará en el siguiente post]

AAMEM

El recuerdo del héroe de Cascorro en el antiguo Museo del Ejército de Madrid

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ACTUALIZACIÓN:

La Dirección del Museo nos ha informado amablemente de que el busto de Eloy Gonzalo, el Héroe de Cascorro, se encuentra en la sala “La Restauración Monárquica 1874- 1923”. Más datos al final del artículo

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En toda España se recuerda a Eloy Gonzalo, el Héroe de Cascorro, aunque casi siempre con confusión entre su nombre y el del lugar del hecho heroico que le dio justa fama, lo que prueba la frase  más mili que Cascorro. Pero poca importancia tiene eso. Lo grave e indignante es la situación que ha denunciado, entre otros, el coronel D. José Luis Isabel, en su artículo El Ejército que olvidó a sus héroes, en ABC de Toledo. Ese magnífico artículo cita a varios héroes recordados en el Museo del Ejército, en Madrid, de los que ahora no puede verse ni siquiera su nombre. El Museo del Ejército, uno de los mejores del Mundo y el mejor por sus colecciones, ha sido reducido a una parte mínima de sus fondos, no los más valiosos, ni más significativos, sin ninguna colección. Y para eso se han gastado ingentes cantidades de dinero y se han  deshecho dos museos, el Museo del Ejército citado y el del Alcázar de Toledo, el que exponía la historia del mismo y los recuerdos de la heroica gesta del asedio, con los testimonios del homenaje de promociones y comisiones españolas, hispanoamericanas, etc. Es decir, se ha gastado  dinero público en cometer tres expoliaciones, a tenor del artículo 4 de la Ley del Patrimonio Histórico Español: las de ambos museos y la del de Montjuich, en Barcelona. Tres atentados contra la Historia de España y contra la Cultura de Defensa.

Lo que ahora puede verse, más que un museo militar, es una simple exposición de piezas. Y para eso se ha gastado tanto y se han dejado de exponer las valiosísimas colecciones y los recuerdos de las gestas y los héroes, que son parte fundamental de los museos militares, que deben ser aulas vivas de Historia y sobre todo de Historia Militar.

Entre esos héroes que se han relegado al olvido, por mala fe, por ignorancia, o por ambos motivos, recordamos aquí a uno de los más populares, el Héroe de Cascorro.

Eloy Gonzalo nació en Madrid y fue depositado en la Inclusa, con ropas de buena calidad y una nota con el nombre y apellidos que se le debían imponer. Fue adoptado por un guardia civil, destinado en Chapinería (Madrid), donde residió hasta los veintiún años, con sólo dos ausencias: cuando su padre adoptivo fue ascendido y destinado a otro pueblo, del que pronto volvió; y cuando le llegó el retiro y regresó a su pueblo, del que Eloy volvió después y fue empleado de un propietario, cuyos hijos eran amigos suyos.

Fue carabinero, con destino en Estepona y Algeciras. Cuando recibió la licencia para contraer matrimonio, con el permiso de doce días, fue a ver a su novia y la encontró con un teniente del Cuerpo, en actitud de flagrante infidelidad. Él empuñó su arma,  pero los allí presentes le impidieron usarla. Fue condenado a doce años de prisión, pero se publicó un R.D. en que se indultaba a quienes, estando en prisión militar, por delito que no afectase a su honor, solicitasen destino a Cuba. Lo solicitó y fue destinado al 1er. Batallón del Regimiento María Cristina nº 63, en Puerto Príncipe (Camagüey).

Se incorporó en diciembre de 1895 y, desde el primer momento, demostró gran valor y espíritu militar. El 28 de marzo de 1896, su compañía, la 1ª, se hizo cargo del destacamento de Cascorro, a 63 Kms. al S.E. de Puerto Príncipe. La mandaba el capitán Neila de Ciria; su sección, la 1ª,  el teniente Perier, y su  pelotón el sargento Tropel.

El asedio de Cascorro empezó el 22 de septiembre de 1896. La insurrección seguía al E. de la Trocha de Júcaro a Morón, pero al O., sus restos estaban acorralados en el final de la isla. Por ello, necesitaba una victoria, por pequeña que fuera, para lo cual Máximo Gómez concentró, en la zona de Cascorro, la mayoría de las partidas de Oriente, con más  de cinco mil hombres. Al amanecer, cercaron el pueblo e iniciaron el fuego de cañón contra los tres fortines. El día 25, el capitán ordenó al teniente Perier una salida con veinticinco voluntarios, que impidió a los atacantes ocupar una casa próxima; uno de ellos fue Eloy Gonzalo. Los días 25, 27 y 28, se intimó la rendición, con buenas condiciones, siempre rechazadas; la última, por carta del marqués de Santa Lucía, su presidente de la república, con oferta de paso libre hasta Puerto Príncipe.   

El día 30, los atacantes ocuparon sigilosamente una casa a unos cincuenta metros del fortín, desde la que hacían un fuego muy efectivo. La situación era grave en extremo y la única solución era quemar dicha casa, lo que se intentó, sin conseguirlo. Entonces Eloy Gonzalo se ofreció para prender fuego a la misma, con la condición de que lo atasen con una cuerda, para tirar de él en caso de muerte. El capitán aceptó y Eloy Gonzalo, atado con una larga maroma y con una caja de cerillas y un bote de petróleo, salió del fortín, apoyado por sus disparos, fue a la citada casa, la incendió y regresó ileso. Para dispersar a los atrincherados cerca, el capitán ordenó una nueva salida, con veinte voluntarios, uno de los cuales fue otra vez Eloy Gonzalo.

La lucha continuó hasta la tarde del 4 de octubre, en que los atacantes se retiraron, al llegar una columna, tras varios días de marcha y dieciséis combates. El día 5, aún se combatió y, al amanecer del 6, la columna entró en el pueblo y liberó a sus defensores.

La noticia, publicada por El Imparcial, y después por toda la prensa, inició su fama.  

Por la defensa de Cascorro, se concedieron varias condecoraciones y el Casino Español de Puerto Príncipe hizo entrega de una medalla de plata, de notable valor artístico, a todos los defensores. Eloy Gonzalo recibió la Cruz de Plata del Mérito Militar con distintivo rojo pensionada, entonces la más alta condecoración para las clases de tropa. De Chapinería, le escribió un amigo, en nombre de todos. El Ayuntamiento de Madrid, le envió una felicitación y un donativo. Y la Junta Patriótica Españolade La Guaira (Venezuela), le envió una felicitación y un cuantioso donativo.

            El 1º de febrero de 1897, la insurrección estaba prácticamente acabada, excepto en la zona oriental dela isla. El batallón fue destacado a la zona de las ciénagas de Zapata y Macurijes, zona de selva pantanosa, muy insana. Ya no había combates, sino marchas, reconocimientos y vigilancia. A primeros de junio, él empezó a sentirse mal y no quiso ser evacuado. Pero el día 6, estaba peor y lo fue al Hospital Militar de Matanzas; allí se le diagnosticó enterocolitis ulcerosa, de lo que falleció el día 18. Lo habían respetado las balas, pero fue víctima de las insalubres ciénagas.

En diciembre de 1898, sus restos fueron trasladados a Madrid, donde recibieron un gran homenaje oficial y popular. Fueron depositados en la basílica de Atocha y después  inhumados en el cementerio de la Almudena.

El Ayuntamiento de Madrid dedicó al héroe el monumento en la plaza de Cascorro,  así llamada desde entonces, y la calle de su nombre. Y se le elevaron otros monumentos en Chapinería, su pueblo, y en San Bartolomé de Pinares, el de sus padres adoptivos.

En el Museo del Ejército de Madrid, se le dedicó un busto, en que estaba representado con su  uniforme de Ultramar. ¿Dónde está ahora ese busto, que era su recuerdo?  

Gabriel Rodríguez

P.D. La Dirección del Museo nos ha informado amablemente de que el busto de Eloy Gonzalo, el Héroe de Cascorro, se encuentra en la sala “La Restauración Monárquica 1874- 1923”, en la forma que se ve en las fotografías adjuntas de dicho busto, su entorno y su cartela. Nos alegra saber que está bien conservado e instalado.

 

 

 

 

La contestación a las preguntas sobre la laureada que lleva dicho busto, en vez de la Medalla de Plata que ostentó realmente, es que esa laureada es la condecoración equivalente establecida en el Reglamento de Recompensas aprobado años después.

 

Fondos del Museo del Ejército en Toledo exhibidos al público (Exposición permanente)

ANTES DEL TRASLADO:

(Datos facilitados por el Director del Museo en 1999)

  • En la sede de Madrid   17.700
  • En la Sección  Delegada del Museo, en el Alcázar de Toledo 5.976.
  • TOTAL FONDOS EXHIBIDOS antes del traslado  23. 676

DESPUÉS DEL TRASLADO:

(Dato del Comisionado Jefe del Programa de Traslado, en 05.04. 2010)

TOTAL FONDOS EXHIBIDOS, después del traslado     4.629

 

DIFERENCIA:

  • Antes 23.676
  • Después 4.629
  • DIFERENCIA  19.407      

 

 CONCLUSIÓN:

En el Alcázar de Toledo se exhibe UNA QUINTA PARTE de los fondos que se exhibían en Madrid.

A los efectos prácticos, SE HA PRODUCIDO UNA DISMINUCIÓN PATRIMONIAL DE 19.407 FONDOS, que ahora no pueden contemplarse en la Exposición permanente.

 

SALAS NOBLES DEL MUSEO CERRADAS AL PÚBLICO “POR RAZONES TÉCNICAS” DESDE EL AÑO 1999.

  • De maquetas
  • De Costa
  • De la Guardia civil
  • De Sanidad
  • Árabe

Han estado CERRADAS –desde 1999 hasta 2010–  11 AÑOS

La mayoría de los fondos que exponían, no han sido expuestos nuevamente en Toledo, pasando a almacenes o depósitos

CIERRE DEFINITIVO DEL MUSEO AL PÚBLICO HASTA INAUGURACIÓN EN TOLEDO

Desde 30 de Junio de 2005 hasta Junio de 2010

CERRADO 5 AÑOS

CONCLUSIÓN: Durante  este tiempo, EL MUSEO NO CUMPLIÓ SU FUNCIÓN SOCIAL, que consiste, como institución de carácter permanente, en exhibir las colecciones del Patrimonio Histórico Español puestas bajo su custodia.

 

EXPOLIACIÓN.

(Definición legal)

LEY 16/1985 de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español.

Artículo 4.- “A los efectos de la presente Ley, se entiende por EXPOLIACIÓN, toda acción u omisión que ponga en peligro de pérdida o destrucción todos o algunos de los valores de los bienes que integran el Patrimonio Histórico Español, o perturbe el cumplimiento de su función social”.

 

 LECTURA:

A) Los bienes se ponen en peligro cuando se mueven SIN CAUSA O MOTIVO, como en el presente caso.

B) Se perturba el cumplimiento de la función social, CUANDO SE CIERRAN LAS SALAS O EL MUSEO ENTERO Y SU EXPOSICIÓN PERMANENTE, SIN CAUSA O MOTIVO Y CUANDO SE OCULTAN FONDOS DE LA EXPOSICIÓN PERMANENTE, pues, en todos los casos, se imposibilita al ciudadano  la contemplación pacífica del tesoro patrimonial que le pertenece.


Datos recopilados por D. Alfredo García de Moya.

Enero 2012.

Fondos del Museo del Ejército de Madrid Cedidos Actualmente (Datos Actualizados)

Como ya vimos en entradas anteriores del blog, especialistas en historia y museística militar han concluido que, de las treinta y dos mil a treinta y cuatro mil piezas que se guardaban y exhibían en Madrid, en Toledo se expondrán como máximo cuatro mil.

Por orden del ministerio de Defensa, gran parte del material ‘sobrante’ ha sido diseminado en acuartelamientos, centros militares e instituciones civiles distintas, así como museos de la periferia, con la figura de depósitos ‘temporales’, normalmente por cinco años, pero que en realidad, según opinión de los expertos consultados, “es muy difícil por no decir imposible que lleguen a Toledo”

A continuación les dejamos con la lista actualizada de los fondos cedidos actualmente:

FONDOS QUE SE EXHIBIAN EN LA EXPOSICIÓN PERMANENTE DEL

MUSEO DEL EJÉRCITO DE MADRID,

CEDIDOS EN DEPÓSITO, PRORROGABLE POR 5 AÑOS, EN ELAÑO 2009.

(Datos tomados de BB. OO. de Defensa del año 2009.  Relación nº 1)

*Retrato del General O·Donell a la Ciudad Universitaria (Madrid).

*Un busto de un diputado de las Cortes de Cádiz a la Diputación de Cádiz.

*Óleo de C u s a c h s : Martínez Campos pasa revista  al Rgto Lig.  Art. 14,-

*Pistolas, “polvoreras”, medallas, uniformes, sables, balas al Mando de Artillería Antiaérea de  Fuencarral (Madrid).

*Lanza, Fusil Remington, Carabina Erfurt, fusiles, tercerolas, revólveres al Rgto 82  Agoncillo (La Rioja).

*6 Sables y vainas, lanza, escopeta, 6 fusiles, escopeta, 5 revólveres, juego de bolsas cañoneras, 6 espadas cortas de lazo, 2 id. de armadura, 2 armaduras completas, a la Brigada Acorazada, El Goloso (Madrid)

*Armón del cañón de tiro rápido Krupp 96 mm. 4 Tiros de caballo, con su atalaje reglamentario Krupp. 16 Granadas con espoleta del cañón de tiro rápido Krupp, calibre  96 mm. Zapapico Krupp del cañón de tiro rápido Krupp. Pala de cañón de tiro rápido Krupp a la Guardia Real El Pardo (Madrid).

*Máquina de centrado, 2 lanzas, 2 alabardas, Potro sistema Ruano, Fases fabricación  sable vaina, Id. fabricación cuchillo mauser y vaina, Daga y vaina suboficial, chuzo, espada artillería, rodela, 3 distintivos profesorado, 2 portabanderas repujados, Bandera del Batallón Cazadores de la Patria (Cuba), Bandera del Rgto. Provincial de Valencia. Bandera  del Bon. de Cazadores de Segorbe nº 12, Bandera del Somaten Nacional de Albacete,  2 Banderas del Somatén de la 5ª Reg. Milit., Bandera Somatén Cartagena, Bandera republicana  del Rgto. Infant. Nº 13, Bandera republicana  de Zapadores Minadores Batallón nº 3, Bandera del Somatén Local de Silches, Bandera del Somatén  Gatota, Estandarte republicano del Rgto Art. nº 6, Banderín de Voluntarios  de la Habana, 2ª Cia del Batallón de Artillería  nº 2, Bandera del Somatén de Torreblanca, Bandera del Somaten de Almenara, Bandera del Somatén de Lucena del Cid, Bandera del Somatén de Vinaroz, Bandera del Somatén de Cuevas de Viroma, Bandera del Somatén de Oropesa, Rombos de IMEC de las diferentes Armas, Id. Escala Especial, 14 Cordones de IMEC diferentes Facultades, Escuelas, etc., 3 machetes distintos, bayoneta,, Revólver Lefaucheux 11 mm, Pistola mauser 9 mm, 2 fusiles percusión (avancarga y Tover) Fusil Chasasepot 108 calibre 11 mm. Fusil 303 British 7,7 mm.  2 Fusiles Remington 11 mm, Tercerola Remington 11 mm.  Uniforme rayadillo Coronel Inf. 52, machete de artillería, Bazooka 40 mm, Fusil Amberg 7.92, Rifle Colt 44 mm, Mosquetón Terni, 7 mm. Fusil ametrallador VZ Brenno British  303 7,7 mm, Fusil ametrallador Light 7 mm. Carabina 7 mm, modelo Roma, Fusil de cerrojo Saint Etienne mod. 1874, Fusil Manchester 8 mm. , bayoneta de cubo triangular, al Museo Histórico Militar (Valencia).

*Busto Rey consorte F. de Asís, Busto personaje desconocido, Medalla conmemorativa de los. Combates Puente Sampayo, Real Cédula de S.M. y Señores del Consejo, R.O Gracia y Justicia a la Escuela de Guerra ET (Madrid).

*2 Ametralladoras AMCC NF-1 7.62, Cañón ATP 75 mm Verdeja, Cañón nº3, prototipo único, Obús ATP 105 mm. M-37, Cañón de asalto Sturmgeschütz Ausf.G, Obús ATP 293 mm M-55, Carro T-26 mod.33 a la Brigada Infanteria – El Goloso (Madrid).

*Cuadro muerte Gral. A. de Castro, Cuadro Palacio  Sultán Azul al Instituto de Historia y Cultura Militar (Madrid).

*Maqueta despliegue tropas en Batalla de Bailén, al Ayuntamiento de Bailén (Jaén).

*Mesa mármol en memoria de las Heroínas de Palencia, al Ayuntamiento de Palencia.

*Vitrina adosada vertical de la Sala de maquetas, al Museo Específico, a la Academia de Ingenieros, Hoyo de Manzanares (Madrid).

*Vitrina exenta prismática de la Sala de la Reina, al Museo de la AGM (Zaragoza).

*Vitrina adosada prismática de la Sala de Artillería al Mando Artillería de Campaña San Andrés del Habanedo (León).

6 Vitrinas-mesa sala de caballería ala Base General Penacho en Bótoa (Badajoz).

*4 Reposteros a la Parroquia Castrense de la Dehesa (Madrid).

*Retrato del General Blake, Plano de la península del Morrazo, Puente de San Payo, Vista del Puente Caldelas, Puente de Sotomayor y su barca, Plano del Retiro y fortificaciones que hicieron los franceses en los años 1808 a 1813, Plano de Ciudad Rodrigo al Museo Provincial de Pontevedra.

*Bandera del Reg. De  Inf. San Marcial nº 7 al Museo Histórico Militar (Burgos).

*2 Morteros calibre  245 mm. al Estado Mayor de la Defensa (Madrid).

*Maqueta del Santuario de Santa María de la Cabeza, antes de la destrucción, al Ayuntamiento de Andujar (Jaén).

*Máquina original de Cifra, modelo “enigma” a la Facultad de Informática y Comunicaciones, Universidad Complutense ( Madrid).

*Pistola reglamentaria francesa modelo Año XIII (1804) al Museo Diocesano y Catedralicio de Ciudad Rodrigo (Salamanca).

*Rifle Garate, modelo tigre calibre 44 mm. al Rgto. Cab. Pavía 4 (Zaragoza).-

En el año2008:

*Lápida del Conde de Gazola y Escultura de Santa Bárbara, 3 Urnas funerarias (Daoíz, Velarde y Ruiz), 2 Féretros, 2 Coronas metálicas de hojas de laurel sobre féretros, 2 Llaves de urna funeraria, Llave de sarcófago al Patronato del Alcázar de Segovia.