Carta a los Socios

Madrid 26  de noviembre de 2010.

 

Estimados socios y simpatizantes:

 

Conforme a lo acordado por la Junta Directiva, y tras la  inauguración del Nuevo Museo del Ejército en el Alcázar de Toledo, paso a darles cuenta de la repercusión de este desafortunado acontecimiento, en la integridad y conservación del Patrimonio histórico custodiado por nuestro Museo, al tiempo de informarles de la situación judicial y de las gestiones realizadas y pendientes de realizar por nuestra Asociación.

 

Se ha producido una importante disminución de los fondos de  la exposición permanente (de casi 18.000 en Madrid a unos 5.000 en Toledo), y una dispersión de su mayoría por todo el territorio nacional, de la que adjuntamos, como pequeña muestra,  relación de algunos de ellos.

 

En cuanto a la situación judicial, estamos a falta únicamente de la sentencia en el Recurso Contencioso-Administrativo, seguido ante la Audiencia Nacional. Como curiosidad y prueba de la ligereza con que vienen actuando los sucesivos Gobiernos, en cuanto a nuestro Museo se refiere, desde el primero, presidido por D. José María Aznar (1996), hasta el actual,  les diremos que en el último tramo del Proceso, apareció el Real Decreto 636/2010 de 14 de mayo, del Ministerio de Presidencia del Gobierno, por el que se regula el funcionamiento del Museo, en cuyo preámbulo, sorprendentemente, se dice que, “Finalmente, por acuerdo del Consejo de Ministros, celebrado el 25 de julio de 1996, se dispuso[…]  el desalojo del Museo del Ejército y su traslado al Alcázar de Toledo…”. Nuestra Asociación tenía constatada la inexistencia de cualquier disposición legal al respecto, corroborada por la propia Presidencia del Gobierno que, a instancia nuestra, había comunicado al Tribunal que no existía acuerdo alguno sobre el desalojo y traslado del Museo. De nuevo nos dirigimos a Presidencia del Gobierno, pidiendo aclaración, y el resultado ha sido que, el pasado día 23 de octubre, apareció en el BOE una Corrección de errores, consistente en suprimir la referencia al acuerdo, al Consejo de Ministros y a la fecha (extremos que hemos citado anteriormente, en negrilla y subrayados), sin sustituirla  por otra cosa y sin más explicaciones.

 

Entendiendo la mala fe, y la intención de desvirtuar la realidad, por parte del Ministerio de la Presidencia, interpusimos querella por falsedad en documento público, ante el Tribunal Supremo, contra la Ministra firmante del Real Decreto, –antes de aparecer la Corrección de errores–,  querella que actualmente está en trámite de informe del Fiscal.

 

En espera de lo que resulte de la sentencia en el Recurso Contencioso-Administrativo,  nuestra actuación está dirigida al retorno a Madrid del mayor número de objetos, principalmente  los que aquí se exhibían, y ahora están dispersos, para restablecer en la capital de la Nación un Museo militar digno.  Sentimos la necesidad de acogernos a algún mecenazgo cultural (estamos en gestión con uno de ellos), y recabamos la aportación de ideas de los socios.

 

Recordamos nuestra página Web [http://www.amigosmuseoejercitomadrid.com ], con el ruego de que le den la mayor difusión posible. También se puede acceder, a través de Google, poniendo en la ventanilla ASOCIACION DE AMIGOS DEL MUSEO DEL EJERCITO DE MADRID.

Con todo afecto,

 

José Durán Moreno

Presidente

 

Un Museo Desguazado

La constatación de este lamentable hecho, publicada en un trabajo del que soy autor en esta misma página web a principios del verano pasado, ha suscitado varios comentarios y réplicas –unas anónimas y otras debidamente firmadas—que merecen algún comentario.

En primer lugar, resulta interesante  recorrer las páginas del Diario Oficial del Ministerio de Defensa, publicadas a lo largo de 2009,  en las que aparecen diversas órdenes ministeriales que desparraman por España un enorme conjunto de piezas pertenecientes, según dicen, a la exposición permanente del suprimido Museo del Ejército. Curiosamente esta dispersión de fondos en entidades de toda especie, algunas de ellas no muy distinguidas por su amor al Ejército español, ha necesitado unas órdenes ministeriales debidamente publicadas, pequeño detalle legal que no se creyó necesario  para el desalojo del Museo de Madrid y el traslado de parte de él a Toledo. He aquí una de las muchas ilegalidades que han tenido lugar.

Con ello un Museo magnífico, que lo era por sus colecciones completas (artillería medieval, armas blancas, armas de fuego, armaduras de combate y demás), se ha desperdigado y divididos aquellos conjuntos, preciosos para los investigadores,  que eran su mejor tesoro. ¿Ha sido o no ha sido un desguace?

Ahora bien, según mi ignoto contradictor Francisco Javier, “los criterios museísticos y didácticos de hoy en día suponen exponer menos piezas”. Según él, “esto es así en casi todos los museos y exposiciones temporales de cierta categoría”. Lo dijo Blas…

Este Blas parece que no ha visitado los Museos de San Petersburgo, Moscú, Roma, Florencia, París, Amsterdam, Viena,  Londres, Bruselas, Ankara, Budapest, El Cairo, Oslo, Copenhague, Praga, Estocolmo, La Habana y Nueva York,  Yo sí los he visitado y no he constatado tal tendencia a reducir las exposiciones permanentes, “para no amontonar las piezas”, según dice; más bien he visto lo contrario, pues todos tratan de aumentar sus fondos y exponerlos, sea cualquiera el tipo de museo de que se trate. Por no hablar de las exposiciones temporales tanto  más valiosas cuanto más y mejores obras presenten.

En cuanto a cifras de visitantes, las disponibles oficialmente son las del Ministerio de Cultura relativas a los visitantes de los Museos Nacionales. Me referiré a las del año  2002, último año en que se abrió el  Museo del Ejército  en Madrid con cierta normalidad, antes de que trascendiera al público la noticia de su desaparición, cuando ya habían sido retirados algunos de sus fondos. Pues bien, en ese año el Museo fue visitado por 35.237 personas frente a una media de los Museos Nacionales de Historia de 31.270. Así fue, a pesar de que el Ministerio de Defensa y, por supuesto, el Estado Mayor del Ejército, no mostraban el menor interés por el Museo que de ellos dependía y administraban con suma tacañería e indiferencia.

Estos datos oficiales desmienten terminantemente las afirmaciones del mismo anónimo Francisco Javier quien asegura que la Sección Delegada del Museo existente entonces en Toledo recibía “cerca de 400.000 visitantes anuales”. Este dato nadie sabe de donde ha salido pero sospecho que se trata de la suma de quienes accedían al Alcázar para visitar la Biblioteca Borbón-Lorenzana  allí instalada, y los que llegaban  al edificio por diversos motivos o menesteres, muchos de ellos movidos por el deseo de conocer lo que quedaba de la gesta de 1936, tal vez sospechando que desaparecería pronto.

Por otra parte, este anónimo Francisco Javier forma parte de  quienes todavía no se han enterado de que España es una Nación desde hace al menos cinco siglos, y que el patrimonio nacional no pertenece a las diversas taifas que nos están arruinando y empobreciendo material y culturalmente.

Además de que da muestras de no conocer los Museos extranjeros,  tampoco parece haber  visitado las capitales de las Naciones que han marcado nuestra civilización y cultura occidental. Entre esas Naciones, todas las afortunadas que disponen de un Museo de Historia Militar, lo tienen en su capital. ¿Será una manía de sus ciudadanos? A este personaje anónimo le  conviene viajar  y leer más.

Junto a él debe hacerlo algún  otro de mis contradictores. Uno  de ellos, Juan Guerrero Nevado es posible que no sepa  quien era Torquemada pero sigue sus huellas cuando me ordena imperiosamente callar, en lugar de denunciar los estropicios de quienes mandan pero no gobiernan. Se ha equivocado de guerra.

Al resto de mis comunicantes, que son mayoría, muchas gracias y adelante. Como dice San Juan,  “la verdad os hará libres”. Amén.

 

— Armando Marchante Gil —

Noviembre y 2010

 

Contestación de Presidencia del Gobierno

Queridos lectores, os dejamos a continuación con la singular contestación a la carta que dirigimos a Presidencia del Gobierno, pidiendo que nos dijera la disposición oficial en la que se ordenaba el traslado del Museo del Ejército y dónde se publicó.

“En contestación a su escrito por el que solicita que le sea facilitada la referencia del instrumento por medio del cual se hubiera dado publicidad a un Acuerdo del Consejo de Ministros, celebrado el 25 de julio de 1996, sobre el traslado del Museo del Ejército al Alcázar de Toledo, se da cuenta de la información remitida al respecto por la Directora de la Oficina del Secretariado del Gobierno de este Ministerio el pasado 13 de octubre:

En respuesta a su nota de 1 de septiembre de 2010, relativa al Recurso contencioso-administrativo interpuesto por la Asociación de Amigos del Museo del Ejército, se informa que, examinados los archivos del Secretariado del Gobierno, no se ha encontrado ningún Acuerdo del Consejo de Ministros relativo al desalojo y posterior traslado del Museo del Ejército al Alcázar de Toledo.

No obstante, se considera necesario señalar que el traslado del Museo del Ejército al Alcázar de Toledo sí fue objeto de análisis e informe en distintas reuniones de la Comisión Delegada del Gobierno de Asuntos Culturales entre los años 1996 y 2002.

Respecto de la publicidad de este tipo de instrumentos, es de recordar que la naturaleza secreta de las deliberaciones de los Órganos colegiados del Gobierno determina que, con carácter general, sus decisiones no están sometidas a publicidad y sólo son objeto de inserción en diario oficial cuando el órgano competente aprecie que existen razones de interés público que así lo aconsejan (Art. 60 LRJAP-PAC).”